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YOGI TEA CLASSIC

YOGI TEA CLASSIC es la infusión que Yogi Bhajan servía originalmente a sus alumnos de yoga. La mezcla única que combina las especias ayurvédicas tradicionales: canela, cardamomo, jengibre, clavo y pimienta negra. Reconfortante, relajante, delicioso, picante y maravilloso. El más disfrutado en la tradición india, endulzado y con un poco de leche, animal o vegetal. La esencia de esta infusión es: “Comodidad y abundancia”.

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EVITAR EL SÍNDROME DE LA CLASE TURISTA

Se acercan las navidades, y eso significa que llega el momento de volver a casa para muchos.

Viajes de corta distancia, larga distancia, por carretera, tren, avión…. Y justamente de este último medio de transporte, está relacionado este artículo, que será de gran interés para aquellos que realicen o vayan a realizar trayectos de larga duración.  

Quizá hayas oído hablar del síndrome de la clase turista o también conocido como trombosis venosa.

Cuando pasamos muchas horas sentados, como es en los casos de trayectos de larga distancia, ciertas partes de nuestro cuerpo se resienten, sobretodo el caso de las piernas y pies.

Concretamente el síndrome de la clase turista se basa en que el cuerpo, a veces, empieza a desencadenar coágulos sobretodo en estas extremidades.

En este tipo de viajes, si nos pasamos la mayoría del tiempo sin movernos, puede aparecer un cosquilleo, hormigueo… una sensación que las extremidades inferiores se duermen.

Si el caso es extremo, puede generarse un coagulo de sangre a lo largo de las venas que si llega a liberarse puede crear una embolia en el pulmón.

Las consecuencias que esto pase podrían desembocar dificultad severa para respirar, dolores de pecho, pérdida de conocimiento…

De todas formas, que nadie se asuste ya que las probabilidades de sufrir este síndrome son del 1%; sí que aumenta un poco más el riesgo en el caso de los pasajeros que sufran obesidad, embarazadas, aquellas que hayan sido intervenidas quirúrgicamente, los que tengan patologías cardiacas o de coagulación, personas de edad muy avanzada…

¿Cómo prevenir el síndrome de la clase turista?

El consejo más importante es que es imprescindible durante un trayecto de larga distancia moverse. Levantarse del asiento cada 1 o 2 horas para ir al baño o pasear por el pasillo… es muy importante movilizar las piernas.

También lo es evitar cualquier tipo de postura incomoda que pueda dificultar el flujo sanguíneo a través de las extremidades inferiores.

Se recomienda también beber mucha agua para evitar deshidratación y sería ideal poder evitar café, té y alcohol, pues ayuda a la aparición de trombos.      

Pequeños ejercicios para ir haciendo cada par de horas ayudaran ya seguro a padecer este síndrome. ¿Ejercicios cómo cuáles? Por ejemplo, mover los tobillos en todas direcciones durante un par de minutos, masajear piernas, pies y tobillos, elevar las piernas y volver a bajarlas…

Seguir estos consejos ayudará seguro a combatir este síndrome que suele aparecer en este medio de transporte debido a los cambios de presión, descenso de la humedad… y otros factores a los que el cuerpo no está acostumbrado a soportar.

KOMBUCHA

Esta bebida cada vez más está cogiendo más fama entre los que más cuidan su alimentación. ¿Por qué? Se trata de un té fermentado probiótico, con muy pocas calorías y un sabor amargo, ácido y libre de alcohol.

Se obtiene a partir de la fermentación del té verde, azúcar; una simbiosis de bacterias y levaduras que genera esta bebida tan particular pero “healthy”. Sus bacterias son beneficiosas para el colón,  es muy digestivo y rico en vitamina B.

Aunque sea ahora que su fama se va expandiendo, como muchas otras bebidas, alimentación, tradiciones… no son novedosas sino que provienen de épocas milenarias. En especial, la kombucha data de hace más de 2000 años, y fue apreciada por su efectos estimulantes y curativos.

Algunos expertos animan a tomar este tipo de bebida  ya que afirman que mejora el sistema macrobiótico del intestino y a consecuencia nuestra salud se ve mejorada al mismo tiempo.

¿Qué otros beneficios adquirimos a través de su ingesta?

La kombucha, debido a su forma de generación, deriva en múltiples efectos positivos para nuestro organismo. Aunque pueda sonar “mal”, el hecho que no esté pasteurizado, hace que no pierda componentes básicos de esta bebida, como por ejemplo ciertas bacterias.

Esta bebida milenaria aparte de ser muy beneficiosa para el tránsito y la flora intestinal, produce efectos antibacterianos, defensas para el cuerpo, desintoxica el organismo y reduce el colesterol.

También mejora el oxígeno en las células, produce equilibrio en la glucosa sanguínea y activa al páncreas. Aporta vitaminas B1, B2, B3, B6 y B12, C, D, E y K.

Para los deportistas también es un perfecto aliado puesto que aumenta la capacidad física de forma natural y ayuda a eliminar las agujetas.

No hay una única variedad o saber de kombucha; dependiendo del tipo de té con el cual se haga y el grado de la fermentación hará que el sabor de los ingredientes se potencie más  o menos.

Por cualquier de las causas por la que tomes kombucha, será una gran apuesta para la protección y cuidado de tu organismo que bien seguro notarás efectos beneficiosos en poco tiempo.

LA PARTE POSITIVA DEL FRÍO

Aunque para muchos el frío no tiene nada de positivo… siempre se debe sacar el lado bueno de las cosas, no? Pues el frío también tiene!

Muchos asociamos el frío a una época gris, triste, sin mucha actividad… pero cuándo sepas los beneficios que este nos puede aportar, quizá queramos pasara un poquito más de frio de vez en cuándo.

Para aquellos que deseen perder peso, este clima es ideal! Las bajas temperaturas elevan de forma considerable el metabolismo, facilitando por tanto la quema de grasa. Significa también que se queman mas calorías si se practica deporte en clima frio que en con calor.

A demás, con el frio el cuerpo se estresa menos y es más agradable correr  o practicar deportes exteriores. El clima húmedo y cálido agota más al cuerpo.

Aunque parezca que exponerse a las bajas temperaturas pueda ponernos de mal humor, al contrario, mejora el animo. ¿Por qué? Porqué eleva los niveles de noradrenalina, dopamina y betaendorfinas, que estimulan la atención y la capacidad de reacción. Más de un psicólogo, ante síntomas de depresión del paciente, recetan duchas de agua fría, para que estos niveles se alteren y se eleven!

El frío reduce las inflamaciones; cuándo nos torcemos o hacemos un esguince en alguna parte del cuerpo, lo recomendado es aplicar hielo para evitar que se inflame más…  el frío pues,  será un antinflamatorio natural. Aquellos que se sufran de mala circulación y se les hinche las rodillas, piernas, manos… con el frío notarán que no les sucede tanto. El efecto del frio evita que que la sangre salga de las paredes de las venas y se acumule en los tejidos.

Mente más lucida con el frío. Con el calor, el bochorno… no dan muchas ganas de pensar y tomar decisiones importantes. Las temperaturas cálidas tienden a agotar los recursos del cuerpo como la glucosa, que su carencia conlleva a la dificultad de pensar con claridad.

Estos son, entre otros, algunos de los beneficios que el frio o las temperaturas bajas nos aportan, y aunque parezca que el frio nos haga padecer más, en muchas ocasiones está dando un descanso a nuestro cuerpo y beneficiándolo.

COLORES SALUDABLES

Siempre hemos oído, cuánto más color más alegría! Pues a la hora de comer no es menos !

Los colores deben aportarnos alegría, y  comer colorido tendrá el mismo efecto.

Varios expertos nutricionales han confirmado que es muy importante prestar atención a los colores que ponemos en el plato.

A veces nos encallamos en buscar la mejor de las dietas, la más exitosa, la que contenga menos calorías, hasta pasar hambre… No hace falta irse tan lejos, muchas veces la clave radica en incorporar nuevos colores al plato.

Es tan sencillo como pensar que los alimentos con más color son los que tienen más vitaminas, fibras,  minerales y antioxidantes.

Muchas sustancias que afectan al organismo se identifican con colores específicos.

Alimentos por colores y sus aportes:

  • Blanco: aunque normalmente los alimentos blancos suelen pasar a amarillos con el paso del tiempo, estos son ricos en antioxidantes, antimicrobiana y son antinflamatorios. Son buenos para el corazón y ayudan a controlar el colesterol.

¿Ejemplos? El puerro, la cebolla, el ajo…

  • Rojo: Riquísimas en vitamina A y C, mucho potasio y antioxidantes pues contienen altos niveles de licopeno y caroteno. Protegen naturalmente al corazón y los pulmones. En este grupo se encuentran los tomates, pimientos rojos, sandía…
  • Naranja: los culpables de dar color naranja  a los alimentos son el alfacaroteno y el betacaroteno. Los alimentos de color naranja como por ejemplo las zanahorias, mangos, naranjas, bonitos.. protegen la piel y ayudan a reparar el ADN dañado.
  • Amarillo: los alimentos amarillos producen un efecto antioxidante al mismo tiempo que estimulan el sistema inmunitario. Son perfectos protectores de la piel y la visión. El limón, el maíz, plátano, ciruelas amarillas, piña… son ejemplos de alimentos amarillos.
  • Verde: que el alimento sea verde significa que va a ser rico en magnesio, muy beneficiosos para los  músculos y huesos.

La mayoría de alimentos verdes contienen ácido fólico, que es esencial para el sistema nervioso. Los alimentos verdes también son muy beneficioso para el hígado y la vesícula.

Lo ideal y recomendado es poder incorporar a nuestros platos cuantos más colores mejor, pero no siempre es tarea fácil, por lo que debes intentar que si en un mismo plato no puedes poner muchos colores, al menos intentar comerlos todos durante la semana.

Ahora sabes qué color es alegría y salud!

EJERCITAR LA MENTE

Sabemos que el ejercicio físico es imprescindible para gozar de un salud de hierro; debemos al menos, hacer 30 minutos de ejercicio diario. Pero, ¿por qué debemos cuidar al cuerpo y no a la mente? Tan importante es tener buena salud como gozar de una mente sana y cuidada, y es que a la larga, nuestra cerebro es el que nos hace tirar hacia delante, el que decidirá nuestras funciones y dará las ordenes generales a todo nuestro organismo.

Entonces, ¿por qué no cuidar nuestra mente también? ¿Cómo podemos hacerlo?

Los ejercicios cerebrales aumentan el porcentaje de supervivencia de las células cerebrales, al mismo tiempo que las conexiones entre ellas. Expertos han afirmado que existen ejercicios o actividades cerebrales que al realizarlos rompen la rutina del cerebro y activan partes más dormidas o asentadas del mismo. Estimulan los sentidos haciendo que la persona atienda con más concentración, capacidad y memoria.

Existen varias clases de ejercicios dependiendo lo que queramos reforzar. Por ejemplo, para la memoria es recomendable leer, jugar a juegos que la estimulen,  bajarse aplicaciones para estos fines… hasta bailar o hacer coreografías activan la memoria y la capacidad de retención.

No dejar de estudiar es un consejo importante. Se puede retomar o seguir estudiando a cualquier edad. Estudiar es una de las mejores actividades que se puede someter al cerebro. O también aprender un nuevo idioma, esto activará la parte comunicativa y semántica. ¿Nunca es tarde no?

Meditar. Si meditar; aunque parezca que meditar tenga que dejar la mente en blanco, mientras se medita se retienen acontecimientos, activan recuerdos y se fomenta la concentración, al mismo tiempo que reducimos estrés y ansiedad.

¿Y a los pequeños de la casa? ¿Cómo les ayudamos en este aspecto? Darles pequeñas tareas que sean rutinarias para que aprenda a memorizarlas es buen método, como por ejemplo, ser el encargado de recoger o poner la mesa, preparase la ropa del día siguiente, su mochila… son hábitos rutinarios que hacen que el niño/niña desarrolle su capacidad de memoria al mismo tiempo que de responsabilidad.

Los niños más crecidos también pueden empezar a memorizar teléfonos, direcciones de casa, coger transporte público…

Aunque es recomendable para todas las edades, se puede hacer una diferencia entre niños, adultos y ancianos puesto que la capacidad, reflejos… es obvio que no será igual, pero se recomienda que des de los más pequeños de la casa hasta los más experimentados traten de ejercitar la mente, al menos, unos minutos al día.

ALIMENTARSE CONTRA EL FRÍO

Llega el frío y no solo hay que abrigarse bien, sino que debemos alimentarnos bien para no pasar más frío del necesario.

En invierno, una dieta caliente, ayudará a sentirnos mejor y a que nuestro cuerpo soporte mejor las bajas temperaturas sin caer enfermos, congestionarnos…

A demás que es una necesidad vital del propio cuerpo debido a que este trabaja más con la sensación de frio con tal de mantenerse a una temperatura de 36-37 grados. Una comida caliente será la gasolina que el cuerpo necesita para generar energía y calor.

¿No has notado que en invierno tienes más hambre o te apetece más la pizza, la pasta, los carbohidratos? Esto es debido a que nuestro organismo lo requiere con tal de combatir las temperaturas y tener más energía.

¿Qué alimentos saludables son los que podemos aportar al cuerpo en esta época?

  • El caldo de pollo, por ejemplo, calentito y acompañado de un poco de fideos, etc.. o simplemente solo, será un primero muy nutritivo y reconfortante que además tiene propiedades anticatarrales.
  • Legumbres; se recomienda consumirlos entre 3-a veces por semana. Poseen un alto contenido en carbohidratos y proteínas, un chute de energía para el cuerpo asegurado. Son muy sanos, siempre que los libremos de grasa extra como el bacón, el chorizo…

Las legumbres también reducen el colesterol y activan el funcionamiento intestinal.

  • El jengibre; aunque poco usado aún en nuestro país, este puede ser usado en gran variedad de platos, tés, infusiones… para dar sabor y un pequeño toque picante. El consumo de jengibre hace que suba la temperatura corporal como muchos picantes. No tiene apenas calorías y es antinflamatorio, reforzando el sistema inmunológico. 
  • Pescado azul; el pescado azul contiene vitamina D, esencial en esta época del año. Aportan también proteína por lo sacian y controlan el hambre.
  • Verduras; cebollas, alcachofas, espinacas, zanahorias… cualquier verdura es rica en vitaminas y otros aportes, cuyo consumo es ideal para el cuerpo.  Estas nos proveerán de vitamina A, B, K, C… minerales como el potasio, el zinc, el hierro… fortaleciendo nuestras defensas y reforzando el sistema inmunitario.

Por tanto, quien no quiera comer saludable, calentito y sabroso, es por qué no quiere.

Hoy en día existe un sinfín de recetas saludables para esta época del año. Que bien seguro nuestro cuerpo lo agradecerá.

PRÁCTICA ESTOS HÁBITOS

  • Concentración al comer: aunque nos pueda parecer mentira, el cuerpo necesita concentrarse a la hora de comer. Para que asimile todos los alimentos ingeridos y por consiguiente pueda hacer una buena digestión, es importante comer y masticar lento. Esto, aparte de poder saborear más la comida, hará que “rompamos” los alimentos en trozos más pequeños para una mejor digestión y ayudará a que no entre tanto aire en el estómago.

A demás, cuántos menos estímulos externos (TV, libros…) mejor, pues facilitará a darnos cuenta del nivel de saciedad, por lo que no comeremos por comer, y hasta podrá ayudarnos a  bajar de peso.

  • Disminuye el azúcar y la sal en tus platos: aunque no tenemos por qué suprimir al 100% la sal y el azúcar de nuestra dieta, sí que es recomendable consumirlos lo menos posible. ¿Cómo podemos hacerlo si somos fans de estos ingredientes? Fácil; sustituirlos por otros más sanos. Una alternativa dulce para el azúcar es la canela. Esta especie muy aromática queda genial como acompañamiento al yogur, el café, té, repostería… unas cucharaditas de esta especie hará que tu “alimento” se endulce saludablemente.

Y, ¿para la sal? Aún más fácil; con tal de que nuestros platos no queden sosos o insípidos podemos ayudarnos de otras especies y condimentos como por ejemplo, el orégano, el curry, el ajo en polvo, las hierbas provenzales…  un toque de cualquier de ellas aportará una explosión de sabor de forma natural.

  • El verde viste tus platos: acompaña tus comidas con un toque de verde, esto es, intenta siempre añadir lechuga, rúcula, brócoli, calabacín… cualquier de estos vegetales no solo hará que tu plato esté aún más sabroso sino que te aportará los nutrientes necesarios diarios para el cuerpo. Por tanto, come de todo, pero no te olvides de añadirle un toque de verde!
  • Bebe agua mientras comes: el agua es necesaria en cualquier momento del día, pero, a la hora de ingerir alimentos debemos ayudar a nuestro organismo a que haga su función de la mejor forma posible. Uno vaso por cada plato que injiramos es suficiente para que el cuerpo pueda realizar una mejor y completa digestión así como para eliminar las toxinas y excesos que no necesita. Si eres de los que te cuesta beber agua,

ayúdate de las aguas de sabores o mejor aún, hazte la tuya propia casera. Añade a tu botella de agua limón, lima, fresas…aquellas fruta que más te guste y parecerá que bebes un refresco.

  • Cuidado con cenar muy tarde: aunque en nuestro país es realmente difícil poder cenar a una hora más o menos temprana debido a nuestro ritmo de vida, horarios de trabajo… la mayoría de países europeos almuerzan y cenan mucho antes de lo que nosotros lo hacemos.

¿Por qué es bueno cenar antes? A parte de que cenar más temprano ayuda a no llegar con un hambre voraz a comer y por tanto arrasar, es bueno cenar a horas tempranas ya que así damos más tiempo al organismo para realizar la digestión, también evitamos ir a dormir hinchados o con sensación de pesadez, que esto conlleva a poder alterar el ritmo del sueño.

La calidad de la cena repercute en el descanso del sueño. 

6 HÁBITOS SALUDABLES PARA EMPEZAR BIEN EL DÍA

  1. Desconectar antes de ir a dormir: aunque no sea un hábito de buena mañana, ayuda a levantarse con más energía. Antes de acostarnos es importante relajar el cerebro, que los pensamientos poco a poco vayan disminuyendo y nos quedemos en un estado de relax. ¿Cómo? Pues por ejemplo, apagar todo dispositivo electrónico, tomar una tila o infusión, leer lecturas relajadas….
  • Planifica tu día: durante el desayuno puede ser un buen momento para ver que hay que hacer durante el día y que nos espera por delante; organizarnos y seguir una “guía” para no dejarnos nada sin hacer hará que al final de la jornada nos sintamos productivos  y completos con nosotros mismos por haber realizado todo lo que debíamos y haber cumplido.
  • Desayunar sano: Desayunar sano no significa privarse del dulce, solo comer fruta, comer poco… significa aportar a nuestro cuerpo la energía sana que va a necesitar . Es decir, por ejemplo, no realizar un desayuno copioso que nos deje con el estómago mal ya desde por la mañana o  ingerir calorías vacías, que solo hará que aportar grasa no necesaria y que al cabo de un rato volvamos a tener hambre. Ingerir proteína como huevos, aguacate, granola…. Será un chute de energía que nos hará sentir fuertes.
  • Levántate con tiempo: este es un truco, obviamente para no llegar tarde, pero también para empezar el día de buen humor, y  es que ir con prisas por la vida, no suele gustar a nadie.

El estrés de buena mañana puede conllevar a que tu humor se gire durante todo el día, sintiéndote mal y agobiado/a.

  • Deporte: Un gran aliado para empezar de la mejor manera nuestro día a día. Realizar ejercicio por la mañana ayuda a que la sensación de relax que generan las endorfinas al realizar deporte, se prolongue durante el día. A demás también activa el organismo y aunque puedas estar o parecer cansado solo empezar el día, te dará una estimulo energizante.  También mejora la calidad del sueño y equilibra el apetito.
  • Temperatura del agua: ducharse por las mañanas, vengas de hacer deporte o no, es un gran despertador y ayuda a quitarse la sensación de sueño.  Lo ideal para las duchas mañaneras es hacerlo con agua fría.  Para aquellos o aquellas que les cueste horrores ducharse así, un buen truco es empezar con agua calentita y poco a poco  ir bajando la temperatura del agua.  ¿Por qué deberías hacerlo? Pues básicamente porque ayuda al cuerpo a empezar a mejora la circulación, alivia el estrés, la lucidez mental, libera adrenalina….

Estos y muchos más son algunos de los hábitos que puedes realizar de buena mañana para ayudar al cuerpo y prepararlo para afrontar la jornada. Encontrar cuales son los que mejor te funcionan puede ser tu objetivo para ganar en calidad de vida tanto externa, como interna.

Mientras permanezcamos en estado de alarma y por motivos ajenos a nuestra empresa, la entrega de sus pedidos se puede demorar con respecto a los plazos normales. Disculpen las molestias.