Se acercan las navidades, y eso significa que llega el momento de volver a casa para muchos.

Viajes de corta distancia, larga distancia, por carretera, tren, avión…. Y justamente de este último medio de transporte, está relacionado este artículo, que será de gran interés para aquellos que realicen o vayan a realizar trayectos de larga duración.  

Quizá hayas oído hablar del síndrome de la clase turista o también conocido como trombosis venosa.

Cuando pasamos muchas horas sentados, como es en los casos de trayectos de larga distancia, ciertas partes de nuestro cuerpo se resienten, sobretodo el caso de las piernas y pies.

Concretamente el síndrome de la clase turista se basa en que el cuerpo, a veces, empieza a desencadenar coágulos sobretodo en estas extremidades.

En este tipo de viajes, si nos pasamos la mayoría del tiempo sin movernos, puede aparecer un cosquilleo, hormigueo… una sensación que las extremidades inferiores se duermen.

Si el caso es extremo, puede generarse un coagulo de sangre a lo largo de las venas que si llega a liberarse puede crear una embolia en el pulmón.

Las consecuencias que esto pase podrían desembocar dificultad severa para respirar, dolores de pecho, pérdida de conocimiento…

De todas formas, que nadie se asuste ya que las probabilidades de sufrir este síndrome son del 1%; sí que aumenta un poco más el riesgo en el caso de los pasajeros que sufran obesidad, embarazadas, aquellas que hayan sido intervenidas quirúrgicamente, los que tengan patologías cardiacas o de coagulación, personas de edad muy avanzada…

¿Cómo prevenir el síndrome de la clase turista?

El consejo más importante es que es imprescindible durante un trayecto de larga distancia moverse. Levantarse del asiento cada 1 o 2 horas para ir al baño o pasear por el pasillo… es muy importante movilizar las piernas.

También lo es evitar cualquier tipo de postura incomoda que pueda dificultar el flujo sanguíneo a través de las extremidades inferiores.

Se recomienda también beber mucha agua para evitar deshidratación y sería ideal poder evitar café, té y alcohol, pues ayuda a la aparición de trombos.      

Pequeños ejercicios para ir haciendo cada par de horas ayudaran ya seguro a padecer este síndrome. ¿Ejercicios cómo cuáles? Por ejemplo, mover los tobillos en todas direcciones durante un par de minutos, masajear piernas, pies y tobillos, elevar las piernas y volver a bajarlas…

Seguir estos consejos ayudará seguro a combatir este síndrome que suele aparecer en este medio de transporte debido a los cambios de presión, descenso de la humedad… y otros factores a los que el cuerpo no está acostumbrado a soportar.