Llega el frío y no solo hay que abrigarse bien, sino que debemos alimentarnos bien para no pasar más frío del necesario.

En invierno, una dieta caliente, ayudará a sentirnos mejor y a que nuestro cuerpo soporte mejor las bajas temperaturas sin caer enfermos, congestionarnos…

A demás que es una necesidad vital del propio cuerpo debido a que este trabaja más con la sensación de frio con tal de mantenerse a una temperatura de 36-37 grados. Una comida caliente será la gasolina que el cuerpo necesita para generar energía y calor.

¿No has notado que en invierno tienes más hambre o te apetece más la pizza, la pasta, los carbohidratos? Esto es debido a que nuestro organismo lo requiere con tal de combatir las temperaturas y tener más energía.

¿Qué alimentos saludables son los que podemos aportar al cuerpo en esta época?

  • El caldo de pollo, por ejemplo, calentito y acompañado de un poco de fideos, etc.. o simplemente solo, será un primero muy nutritivo y reconfortante que además tiene propiedades anticatarrales.
  • Legumbres; se recomienda consumirlos entre 3-a veces por semana. Poseen un alto contenido en carbohidratos y proteínas, un chute de energía para el cuerpo asegurado. Son muy sanos, siempre que los libremos de grasa extra como el bacón, el chorizo…

Las legumbres también reducen el colesterol y activan el funcionamiento intestinal.

  • El jengibre; aunque poco usado aún en nuestro país, este puede ser usado en gran variedad de platos, tés, infusiones… para dar sabor y un pequeño toque picante. El consumo de jengibre hace que suba la temperatura corporal como muchos picantes. No tiene apenas calorías y es antinflamatorio, reforzando el sistema inmunológico. 
  • Pescado azul; el pescado azul contiene vitamina D, esencial en esta época del año. Aportan también proteína por lo sacian y controlan el hambre.
  • Verduras; cebollas, alcachofas, espinacas, zanahorias… cualquier verdura es rica en vitaminas y otros aportes, cuyo consumo es ideal para el cuerpo.  Estas nos proveerán de vitamina A, B, K, C… minerales como el potasio, el zinc, el hierro… fortaleciendo nuestras defensas y reforzando el sistema inmunitario.

Por tanto, quien no quiera comer saludable, calentito y sabroso, es por qué no quiere.

Hoy en día existe un sinfín de recetas saludables para esta época del año. Que bien seguro nuestro cuerpo lo agradecerá.